
Se respira el vacío de tu ausencia
he tratado de fingir que no duele
pero después de tí, trastocada el alma
se siente perdida, llana, vilipediada;
confundida, rota y olvidada.
Sueño que me amas, imagino tu cuerpo al lado
pero al despertar descubro otra noche
perdida entre las sábanas sin nombre,
en besos sin elixir y en caricias que no sienten.
Me borro la útopia de tu regreso,
quedan regados los pecios del alma
y los vuelvo a guardar en la botella vacía
junto a la copa rota de este amor sin lecho.